Cementerio de alerces quemados

Durante el siglo XX y debido a las extraordinarias propiedades de durabilidad y maleabilidad de la madera de Alerce, inmensos bosques fueron fuertemente explotados. Cuando se declaró Monumento Nacional y se prohibió la tala de Alerces vivos, madereros y agricultores inescrupulosos comenzaron a quemar bosques enteros para poder seguir comercializando su madera y a la vez abrir terrenos para plantaciones agrícolas.